Siguiendo las tendencias de la investigación científica mundial, la Universidad Andrés Bello propone innovaciones basadas en ciencia que aporten al desarrollo tecnológico de Chile.


La bionantecnología es hoy considerada el epicentro de la investigación de vanguardia y su desarrollo ha reportado beneficios tecnológicos tan avanzados que hace tan sólo una década eran imposibles de dimensionar.

En este contexto, la Universidad Andrés Bello ha definido la bionanotecnología como uno de los pilares de la investigación realizada en la institución, instaurando una completa cadena de valor al interior de la UNAB y proponiendo innovaciones basadas en ciencia que aporten al desarrollo tecnológico de Chile.

De esta forma, Víctor Sierra, director de Innovación y Transferencia Tecnológica de la UNAB, explica que el desarrollo de la bionanotecnología se realiza al interior de las aulas y centros de estudio. “Buscamos posicionar a la UNAB como un referente científico, tanto en el ámbito nacional como internacional. Prueba de ello, es que ya se ha concretado un sinnúmero de proyectos que involucran al sector productivo, con el fin de crear canales de transferencia tecnológica y generar innovaciones con impacto real en la sociedad”, indica.

Plataforma de Bionanotecnología

La Universidad Andrés Bello concibe los avances en este campo como un trabajo interdisciplinario, en el cual confluyen diversas áreas del saber científico. Es así como se crea la Plataforma de Bionanotecnología, la cual sustenta el desarrollo de la investigación en diversas áreas como es la biomedicina, agroindustria, agua y energía.

Esta Plataforma de Bionanotecnología permite a la UNAB ir desde la molécula a las pruebas preclínicas, basándose en el trabajo mancomunado de tres centros de excelencia alojados al interior de la institución, los cuales corresponden al Doctorado en Fisicoquímica Molecular, liderado por el Dr. Ramiro Arratia; el Centro de Bioinformática y Biología Integrativa (CBIB), el cual trabaja bajo la dirección del Dr. Danilo González-Nilo; y el Center for Integrative Medicine and Innovative Science (CIMIS), cuyo director ejecutivo es el Dr. Luis Velásquez.

“En el futuro, la mayoría de las terapias y el diagnóstico de patologías como el cáncer, además de la optimización y mejoramiento de fármacos y antibióticos estarán cruzadas con la nanotecnología, por lo que es nuestro deber estar a la vanguardia en esta disciplina y crear en la UNAB un eje de conocimientos únicos en Chile”, señala el Dr. Luis Velásquez, quien fue recientemente nombrado NANOfuture Lighthouses, organización dedicada a la innovación en nanociencia reconocida por la Unión Europea.

Al servicio de la investigación

Para el desarrollo de nanopartículas que tengan un impacto en la calidad de vida de las personas, la Universidad Andrés Bello cuenta con modernos laboratorios en los cuales es posible diseñar polímeros, simular las características de determinadas moléculas y establecer la arquitectura de proteínas y otras sustancias a través de las cuales se busca un determinado efecto.

De esta forma, el Dr. Danilo González, director del CBIB, cuenta con equipos únicos en el ámbito universitario chileno, tales como el supercomputador o cluster de cómputos, el cual posee 1.500 CORES y 3 Terabytes de memoria RAM, además de una sala de visualización 3D.

“Estas tecnologías permiten a nuestros investigadores recrear modelos moleculares de alta complejidad, hacer ingeniería de proteínas, diseños de fármacos, con el fin de comprender procesos biológicos altamente complejos a nivel celular”, destacó el Dr. Danilo González-Nilo.

Por su parte, el Dr. Ramiro Arratia, director del Doctorado en Fisicoquímica Molecular, ha liderado estudios de compuestos inorgánicos de ciertos elementos basados en minerales estratégicos chilenos usando conceptos avanzados de ingeniería molecular. En su equipo de investigación han modelado, sintetizado y caracterizado compuestos inorgánicos capaces de detectar diversos tipos de cáncer de manera precoz con actividad selectiva que, una vez dentro del organismo, ataquen solo a aquellas células cancerosas.

“Más allá de estas innovaciones aplicadas a la biomedicina, es importante entender que la bionanotecnología es la herramienta con la que el ser humano cuenta hoy para solucionar problemas, ampliando sus efectos en disciplinas tan diversas como la generación de energías y la sustentabilidad”, explica Arratia, respecto de la importancia de realizar estas investigaciones en Chile.

Fuente: Ediciones Especiales El Mercurio