El Dr. Mihail Roco, impulsor de la iniciativa de nanociencia en Estados Unidos, dictó parte de su conferencia “El Hombre del Futuro” en el Campus República. 

_mm_8131El Dr. Mihail C. Roco es el presidente fundador del Subcomité de Nanociencia, Ingeniería y Tecnología del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (NSET) de Estados Unidos, además de ser el Asesor Principal de Ciencia e Ingeniería de la Fundación Nacional de Ciencia (NSF) del mismo país. Junto con haber desarrollado 13 invenciones, cuenta con más de 250 artículos y 21 libros sobre sistemas multifásicos, visualización láser, simulaciones de computadora, nanopartículas y nanosistemas, tendencias en tecnologías emergentes e implicaciones sociales.

Su excepcional trayectoria fue descrita por el Dr. Luis Velásquez en la introducción de la charla “El Hombre del Futuro”, dictada por el Dr. Roco el pasado 9 de enero. El Dr. Velásquez, Director del CIMIS y gestor de esta actividad, destacó en la ocasión las distinciones que ha cosechado el conferencista a nivel mundial en materia de liderazgo y servicio a la ciencia, los vínculos establecidos con la industria y el gobierno, entre otros aspectos. La relación del Dr. Roco con Chile data de 1984, año en el que participó en una comisión de la OEA para evaluar el estado de la ciencia y tecnología del país, y más recientemente otra charla realizada en la Universidad Andrés Bello el año 2015.

Si bien “El Hombre del Futuro” constituye una conferencia de 6 días, el Dr. Roco centró su presentación en uno de sus tópicos centrales: la convergencia de conocimiento y tecnología, y cómo se proyecta la sociedad futura sobre la base de aquel enfoque.

“La ciencia y la tecnología están en el centro del esfuerzo por el progreso humano y la creación de nuevas ideas y herramientas”, manifestó en un comienzo, para luego describir cómo el conocimiento se encuentra cada vez menos parcelado, desdibujándose progresivamente las fronteras y diferencias entre las diversas disciplinas científicas. Para el Dr. Roco esto es una nueva oportunidad, pues uno de los principios fundamentales tras la convergencia son las interacciones que llevan a un cambio en el ecosistema y que abre tendencias completamente nuevas, es decir, un cambio en el sistema mismo.

La visita del Dr. Mihail Roco fue posible gracias al apoyo en gestión y financiamiento del Plan de Mejoramiento Institucional en Innovación, que lleva adelante la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la UNAB.

Nanotecnología y enfoque de Convergencia

De acuerdo al Dr. Roco, la convergencia en ciencia y tecnología implica una profunda integración de conocimientos, herramientas, técnicas y modos de pensar, tendiendo asíhacia un ecosistema unificado, la creación de nuevos caminos, oportunidades y fronteras. El proceso de convergencia es la interacción creciente y transformadora de disciplinas, tecnologías y comunidades aparentemente diferentes, que llevaa la evolución y ensamblaje de los diversos tópicos.

El sistema NBIC (por sus siglas en inglés), en particular, es la interconexión sinérgica entre Nanotecnología, Biotecnología, Tecnologías de la Información y Ciencias Cognitivas. Algunos de los campos en que se pueden aplicar estas intersecciones son la investigación sobre el origen de la vida, bioenergías limpias, metabolismo celular, salud humana (detección y tratamiento de cáncer sin efectos secundarios), entre otros.

El especialista demostró además cómo la producción de publicaciones científicas ha sido tradicionalmente parcelada según disciplina, y su incipiente evolución hacia los papers integrados, “convergentes”. Así, comentó además la necesidad de comenzar a educar bajo este enfoque desde pregrado, e incluso en la escuela secundaria.

El Dr. Roco finalizó su presentación hablando acerca de los próximos desafíos del sistema de convergencia, como la navegación del ‘nuevo’ Ártico, el salto cuántico, predicción del fenotipo, entre otras materias que ya no son exclusivas de la ciencia ficción.

Consultado sobre el rol de las universidades en este innovador enfoque, el Dr. Roco señaló que éstas tienen, o debiesen tener, un papel clave que se despliega en el trabajo de los académicos y su capacidad de pensar en otra dirección. “Las universidades tienen la tarea fundamental de crear a los profesionales del futuro, y así, desde un inicio los estudiantes deben ser entrenados para tener una visión amplia, conectada, integradora; que miren cada disciplina como partes del sistema y sean capaces de moverse de un campo a otro. Descubrir lo esencial y así resolver grandes problemas”, concluyó.

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